Ciudades para visitar en diciembre: cuatro escapadas distintas

«Ciudades para visitar en diciembre» son en realidad cuatro viajes distintos: mercado centroeuropeo, capital con programación, norte polar o diciembre sin abrigo. Diecinueve destinos agrupados por lo que ofrecen de verdad.

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«Ciudades para visitar en diciembre» son en realidad cuatro viajes distintos, y confundirlos es lo que arruina la escapada. Un mercado navideño centroeuropeo, una gran capital con programación de temporada, el norte polar y el diciembre sin abrigo no compiten entre sí: responden a expectativas diferentes, a presupuestos diferentes y a temperaturas que van de los 22 ºC a los veinte bajo cero.

Esta guía agrupa diecinueve destinos por el tipo de diciembre que ofrecen, no por un ranking. Lo primero es decidir a qué grupo perteneces; dentro de cada uno, las diferencias son de matiz.

Mercados navideños: la tradición centroeuropea

Es el diciembre clásico: casetas de madera, artesanía, vino caliente y un centro histórico que se recorre a pie. Son ciudades medianas, más baratas que las capitales grandes y con la programación concentrada en unas pocas plazas.

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Puestos de madera iluminados en un mercado navideño alemán

Dresde, Alemania

El Striezelmarkt funciona desde 1434 y es la feria navideña más antigua del país: casi seiscientos años de tradición ininterrumpida. Puestos de comida con Glühwein —vino especiado caliente— y Lebkuchenherzen, el pan de jengibre en forma de corazón, además de artesanía. Si vas a elegir un solo mercado alemán, este es el que tiene el argumento histórico.

Estrasburgo, Francia

La combinación de casco medieval alsaciano y programación navideña. Fuera del mercado, la catedral de Notre-Dame y el palacio Rohan, que alberga tres museos: Arqueológico, de Artes Decorativas y de Bellas Artes. A media hora está Colmar, que funciona bien como excursión de un día.

Casas de entramado alsaciano en el centro de Estrasburgo

Viena, Austria

El mercadillo de Rathauspark, frente al ayuntamiento, es el grande de la ciudad, con cientos de expositores. Añade dos cosas que no dan los demás: el Prater y su noria, que resuelve la tarde si viajas con niños, y los conciertos del Kursalon, con repertorio de Bach, Beethoven y Strauss.

Brujas, Bélgica

Arquitectura medieval, canales y una programación de invierno agrupada bajo el nombre Winter Glow: patinaje en el lago Minnewater, el bar de invierno Vorst con vistas a la pista, los mercadillos del centro y un circuito de instalaciones de luz por la ciudad. Es la más compacta de la lista: se recorre entera a pie. La tenemos desarrollada en Brujas en Navidad.

Canal de Brujas con edificios medievales iluminados en invierno

Madrid, España

El mercadillo de la Plaza Mayor acumula cerca de cuatro siglos de tradición y mezcla artesanía, dulces, adornos y artículos de broma. Las luces se encienden a finales de noviembre y varias son montajes de autor. La rareza local: la carrera de Papá Noel del Paseo de Recoletos, que se corre desde hace más de diez años.

Breslavia, Polonia

La opción de Europa del Este con menos turismo internacional. Mercado de Navidad con producto artesanal local, los pączki —un dulce parecido al donut, sin agujero y más denso— y el paseo por la isla de Tumski, el núcleo histórico de la ciudad.

Bratislava, Eslovaquia

La capital eslovaca es la más barata del grupo. Tiene tranvía navideño por los puntos emblemáticos durante todo diciembre —salvo el 24 y el 25— y tours guiados gratuitos en español por el casco histórico. En la mesa: Strudla, hojaldre de manzana y nuez; Lokša, una crepe de patata con semillas de amapola; y medovina, el aguamiel de miel. Los conciertos se celebran en la catedral de San Martín.

Capitales grandes: programación, precio y multitud

Aquí no vas por el mercado sino por la escala: espectáculos, escaparates, iluminación de avenida entera. Son las opciones más caras y más llenas, y las que más se agotan.

Nueva York, Estados Unidos

El árbol del Rockefeller Center mide unos 30 metros y lleva cerca de 50.000 luces. A eso se suman el paseo nocturno por la Quinta Avenida y los espectáculos de Broadway, donde a veces quedan entradas el mismo día en la taquilla del teatro. Es el diciembre de postal por defecto, con el precio que eso implica. El resto del país en estas fechas, en Estados Unidos en diciembre.

Calle de Nueva York decorada con luces navideñas

Londres, Inglaterra

Diciembre es de los meses con menos afluencia turística en Londres, lo que permite ver las atracciones principales sin colas de temporada alta. La feria grande es Winter Wonderland, con pista de hielo y atracciones mecánicas, y el árbol de Trafalgar Square ronda los 25 metros. La contrapartida es el clima: llueve y hace frío, y hay que contar con ello.

París, Francia

Ferias, iluminación y espectáculos repartidos por la ciudad. París en diciembre funciona sobre todo como paseo: el ambiente de temporada se nota en la calle sin necesidad de organizar el viaje alrededor de un evento concreto. Es también, junto con Nueva York y Londres, donde más suben los precios de vuelo y hotel.

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Nieve y noche polar: el diciembre extremo

El grupo que exige más equipo y más presupuesto, y el único que garantiza paisaje invernal. Las auroras boreales y la noche polar solo se dan aquí.

Rovaniemi, Finlandia

La capital de Laponia, en el círculo polar ártico. La aldea de Papá Noel está a ocho kilómetros del centro y es la atracción principal. La actividad auroral se puede observar de diciembre a abril, con el museo Arktikum como punto habitual. Añade alojamiento en iglú, saunas y zoo. Es la opción evidente si viajas con niños pequeños. El frío puede ser extremo: abrigo y guantes de verdad, no de ciudad.

Paisaje nevado de Laponia finlandesa al anochecer

Tromsø, Noruega

Más al norte y menos infantil que Rovaniemi. En diciembre coinciden tres fenómenos: la noche polar, el avistamiento de ballenas y orcas y las auroras boreales. Los mercadillos se concentran cerca del puerto de Prostneset y en la plaza Stortorget, junto al árbol principal. Hay campamento sami donde se pasea y se alimenta a los renos, y un teleférico que sube al mirador sobre la ciudad.

Whistler, Canadá

Esto ya no es una escapada urbana sino una estación de esquí: unas 8.000 hectáreas esquiables, snowboard, motos de nieve, raquetas y trineo tirado por perros. Tiene también museos y galerías para los días que no se sale a la nieve. Si lo que buscas es esquí y no Navidad, compara con esquiar en Andorra: mucho más cerca desde España.

Suiza

No es una ciudad, es un país que en invierno se recorre en tren. El Grand Train Tour of Switzerland encadena 1.280 kilómetros de recorrido panorámico. Dos actividades concretas: el senderismo nocturno de los martes de invierno en Vercorin, y la pista de trineo más larga de Europa en Grindelwald, con cuatro recorridos a elegir.

Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos

Yellowstone en invierno es otro parque: la mayoría de las carreteras cierran y se entra en autobús o moto de nieve por rutas concretas. A cambio, la observación de fauna —bisontes, lobos— es más fácil sobre la nieve y no hay multitudes. Requiere planificación previa; no es un destino de improvisar.

Diciembre sin frío

Para quien quiere vacaciones en diciembre sin invierno, con o sin Navidad de por medio.

Islas Canarias, España

Unos 22 ºC de media y ocho horas de sol al día, con playa practicable y belenes de arena en la orilla. Hay conciertos al aire libre —la Orquesta Sinfónica de Las Palmas toca en la plaza de Santa Ana— y, a mediados de mes, las Gemínidas, la lluvia de estrellas más fiable del año. Es la fórmula rara: Navidad española y temperatura de primavera.

Playa de las Islas Canarias con cielo despejado en invierno

Punta Cana, República Dominicana

Playa de arena blanca, agua turquesa y clima estable. Cero ambiente invernal y todo el peso en el resort y el mar. Funciona bien en familia si lo que se busca es desconectar de las fiestas, no celebrarlas.

Marruecos

Diciembre es de los mejores meses para viajar allí: el clima es más llevadero que en verano y hay menos turistas. Al ser un país mayoritariamente musulmán, la Navidad no se celebra y esos días son laborables normales. Para quien esté saturado de programación navideña, esa es exactamente la ventaja.

Ciudad de México, México

La CDMX en diciembre mezcla las dos cosas: pista de patinaje y luces en el Zócalo, fiestas patronales de barrio y la Feria del Pulque. El parque de atracciones Six Flags monta su propia programación de temporada. Temperatura templada de día y fresca de noche.

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Cómo elegir

  • Mercado navideño de verdad, presupuesto contenido: Bratislava, Breslavia o Dresde.
  • Mercado navideño con ciudad bonita alrededor: Brujas o Estrasburgo.
  • Escala y espectáculo, sin mirar el precio: Nueva York.
  • Capital europea con menos gente de lo habitual: Londres.
  • Con niños pequeños: Rovaniemi.
  • Auroras y naturaleza, sin Papá Noel: Tromsø.
  • Esquí: Whistler si el viaje es largo, Andorra si es una semana.
  • Sin abrigo y hablando español: Canarias.
  • Sin Navidad en absoluto: Marruecos.

Antes de reservar

Diciembre es de las temporadas que antes se agotan y la que más encarece vuelo y alojamiento, sobre todo en Nueva York, Londres y París. La regla práctica es reservar con meses de antelación: diciembre se planifica en octubre.

Las fechas de encendido, los horarios de los mercados y los precios de las actividades se anuncian cada año y cambian de una temporada a otra. Si el viaje se organiza alrededor de un evento concreto —un mercado que cierra el 23, un concierto, un tranvía que no circula el 24 y el 25—, conviene confirmar el calendario oficial antes de comprar los vuelos.

Y una comprobación que se olvida: llevar los billetes y las reservas también impresos. Más escapadas de temporada en viajar en Navidad, y los destinos del continente en Europa.