Un seguro de viaje barato no es el que menos cuesta: es el que cubre lo que puede arruinarte el viaje y no paga por lo que no vas a usar. La diferencia entre una póliza de veinte euros y una de doscientos casi nunca está en el precio del seguro, sino en el límite de gastos médicos, en la franquicia y en la letra de las exclusiones.
Esta guía explica qué cubre cada tipo de póliza, qué hay que mirar antes de contratar y cuándo un seguro barato deja de ser suficiente. No incluye comparativa de compañías ni de precios: las tarifas y las coberturas cambian cada temporada y no publicamos cifras que no podamos verificar. Al final explicamos cómo comparar por tu cuenta.
Qué cubre un seguro de viaje
Casi todas las pólizas se construyen con las mismas cinco piezas. Lo que cambia entre una barata y una completa son los límites de cada una.
Asistencia médica en el extranjero
Es la cobertura que justifica el producto. Cubre urgencias, hospitalización y cirugía derivadas de enfermedad o accidente durante el viaje. Las pólizas económicas rebajan el límite máximo y suelen incluir una franquicia: una cantidad que pagas tú antes de que entre la aseguradora.
El límite adecuado depende del destino. Un tratamiento hospitalario en Estados Unidos no cuesta lo mismo que en Portugal, y esa diferencia es exactamente el motivo por el que el mismo seguro vale precios distintos según a dónde vayas.
Repatriación
Cubre el traslado a tu país de origen por enfermedad grave, accidente o fallecimiento. Es la cobertura que más gente ignora y la que produce las facturas más altas cuando falta. Va normalmente ligada a la médica, pero conviene comprobar que está y con qué límite.
Cancelación del viaje
Reembolsa lo que ya has pagado si tienes que cancelar antes de salir. Aquí es donde más varían las pólizas: las básicas cubren solo causas médicas, y las completas amplían a motivos laborales o de fuerza mayor. La lista de causas admitidas es cerrada: si el motivo no está en ella, no se cobra.
Equipaje y objetos personales
Pérdida, robo o daño del equipaje. Suele tener límite por pieza y sublímites bajos para electrónica y joyería. Si viajas con equipo caro —cámara, portátil, material de deporte—, esta es la cobertura que hay que leer con lupa, porque es donde las pólizas baratas cortan primero.
Responsabilidad civil
Cubre los daños que puedas causar a otras personas o a sus bienes durante el viaje. Las versiones económicas mantienen la cobertura pero con topes más bajos.
Tipos de póliza según el viaje
El producto no es único. Estas son las variantes que existen en el mercado y a quién corresponde cada una:
- Seguro Schengen. El exigido para tramitar el visado de entrada al Espacio Schengen, con coberturas mínimas fijadas por normativa europea y no por la aseguradora: 30.000 euros de cobertura, que debe incluir asistencia médica de urgencia, atención hospitalaria de urgencia y repatriación por motivos médicos, ser válida en todo el territorio Schengen y cubrir la estancia completa. Solo aplica a quien necesita visado: quien está exento por su nacionalidad no tiene esta obligación. Requisito fijado por normativa europea.
- Deportes de aventura o riesgo. Esquí, buceo, alpinismo y similares están excluidos por defecto en las pólizas convencionales. Si el viaje es de deporte, necesitas la extensión específica: no es un extra opcional, es la diferencia entre estar cubierto y no estarlo. Aplica, por ejemplo, a un viaje de esquí en Andorra.
- Estudiantes. Estancias largas de estudio, con asistencia médica y cobertura durante todo el curso.
- Viaje de negocios. Añade protección del equipo de trabajo —portátil, teléfono— a la cobertura estándar.
- Cruceros. Incluye asistencia a bordo y evacuación de emergencia, que una póliza normal no contempla.
- Grupos y familias. Una sola póliza para varias personas; suele salir por debajo de la suma de individuales.
- Personas mayores. Coberturas médicas y de repatriación ampliadas, con condiciones de edad específicas.
- Expatriados. Para residencia temporal o permanente fuera del país; es otro producto, no un seguro de viaje alargado.
Qué mirar antes de contratar
Seis comprobaciones que cambian el resultado más que el precio:
- El límite de gastos médicos frente al destino. Es el número que importa. Ajústalo al coste sanitario del país, no al presupuesto del viaje.
- La franquicia. Una prima baja con franquicia alta puede salir más cara que una prima media sin franquicia el día que la usas.
- Las exclusiones. Deportes, enfermedades preexistentes, embarazo, incidentes con alcohol de por medio. Están todas en el condicionado, no en la página de venta.
- Qué causas de cancelación admite, literalmente enumeradas.
- Si tu tarjeta ya cubre algo. Muchas tarjetas de crédito incluyen asistencia en viaje si has pagado el billete con ellas. Comprobarlo antes evita duplicar cobertura, aunque conviene revisar sus límites: suelen ser bajos.
- Cómo se activa la asistencia. Teléfono 24 horas, si hay pago directo al hospital o adelantas tú el dinero, y en qué idioma te atienden. Es lo que determina la experiencia real el día del problema.
Cuánto cuesta y por qué varía
El precio de una póliza depende de cinco variables: destino, duración, edad del viajero, nivel de cobertura y actividades previstas. Cambiar cualquiera de ellas mueve la prima más que cambiar de compañía.
De ahí que las comparativas con un único precio de referencia sirvan de poco: el mismo producto vale una cosa para dos semanas en Europa y otra muy distinta para un mes en Asia con buceo incluido.
Cómo comparar
El método que funciona es el mismo siempre: fija primero el límite médico que necesitas por destino, después decide si quieres cancelación y con qué causas, y solo entonces compara precios entre pólizas equivalentes. Comparar primas de coberturas distintas no es comparar.
Y una regla práctica: contrata en cuanto reserves. La cobertura de cancelación solo sirve si la póliza es anterior al motivo que te obliga a cancelar.
Por qué esta guía no lleva comparativa de compañías
El sitio tenía publicada una tabla con catorce aseguradoras, sus límites y sus precios. Esos datos son de una temporada concreta y no los hemos podido verificar, así que se han retirado en lugar de reciclarse: publicar como vigente un límite de cobertura o una prima que ya no lo es, en un producto que se contrata para emergencias médicas, no es un error menor.
La comparativa volverá cuando esté verificada compañía por compañía. Mientras tanto, esta página sirve para saber qué preguntar, que es la parte que no caduca.
Más preparación antes de salir, en planifica tu viaje. Y si el destino es de los que encarecen la prima por coste sanitario, ten en cuenta el apartado médico en viajes como Estados Unidos en diciembre o Cancún.