El Yaque está en la costa sureste de la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, a diez minutos en coche del aeropuerto. Es la playa de Margarita que aparece en el calendario internacional de windsurf y kitesurf, y eso condiciona todo lo demás: quién va, qué hay montado en la orilla y a qué hora se llena.
La combinación que la explica es concreta: viento constante sobre agua poco profunda y tranquila. La orilla es de arena suave y el agua se mantiene poco profunda un buen tramo, lo que convierte las caídas en un trámite y no en un susto. Por eso funciona igual de bien para quien empieza que para quien compite.

Qué hacer en el agua
Windsurf. Es la disciplina que dio nombre a la playa. Viento sostenido, playa ancha para armar el equipo y fondo que perdona. Ha sido sede de competiciones internacionales de forma recurrente.
Kitesurf. Mismas condiciones —viento sostenido y agua tranquila— con espacio suficiente para maniobrar. Las escuelas de la playa lo enseñan junto al windsurf.
Paddle surf y kayak. Las opciones tranquilas, para las horas de menos viento —normalmente por la mañana temprano—, cuando el agua queda plana.
Lo que El Yaque no es: una playa de nadar y tumbarse sin más. Con viento medio, la orilla se llena de tablas y cometas, y bañarse en la zona de navegación no es buena idea. Para eso está Playa El Agua, en la costa norte, que es la playa de sol de la isla.

Qué hay en tierra
Todo el pueblo vive del mismo negocio, así que los servicios están concentrados en un frente de playa corto y se hace todo andando:
- Escuelas de windsurf, kitesurf y paddle surf, con clases para principiantes.
- Alquiler de material, si no viajas con tabla propia. Es la razón por la que mucha gente elige El Yaque frente a otros spots del Caribe: no hace falta facturar el equipo.
- Alojamiento de todos los rangos, desde posadas pequeñas hasta hoteles con paquete de deporte incluido.
- Restaurantes y bares frente al mar, que por la tarde concentran el ambiente social del pueblo. El Yaque tiene fama de sobremesa larga.
- Tiendas de conveniencia y servicio de taxi para moverse por la isla.
Cómo llegar
En avión. El Aeropuerto Internacional Santiago Mariño está en Porlamar y es lo más cerca que se puede aterrizar: unos 10 minutos en coche o taxi hasta la playa. Para una escapada de fin de semana con material de alquiler, es la vía obvia.
En ferry. Desde Puerto La Cruz o Cumaná hasta el puerto de La Isleta, en Margarita. Desde allí, unos 20 minutos en coche hasta El Yaque. Sale más barato que volar y permite llevar vehículo propio.
Ya en la isla. Desde Porlamar se toma la carretera hacia el sur, en dirección al aeropuerto, y se sigue el desvío señalizado a El Yaque. Otros 10 minutos.

Qué hay bajo el agua
La zona de navegación es arena, pero el entorno tiene fondo vivo: peces tropicales, estrellas de mar, erizos, esponjas y crustáceos asociados a los corales duros y blandos de los alrededores. En la orilla hay pelícanos y gaviotas pescando a diario, y la playa recibe tortugas marinas, que en algunos casos llegan a desovar.
Eso último es la razón de la única regla que no es opcional: si aparece un rastro de tortuga o un nido señalizado, no se pisa ni se ilumina de noche.
Cómo se cuida
- La basura sale contigo. Especialmente el plástico de un solo uso: botellas, bolsas y pajitas son la primera fuente de contaminación de la playa.
- No se recogen conchas ni corales. Son parte del sistema que mantiene la arena donde está.
- No se persigue a la fauna marina ni se dañan las plantas de la duna: sujetan la playa.
- Se respeta la señalización local sobre circulación de vehículos, fuegos y áreas restringidas.

Para quién es El Yaque
Es la elección correcta si el viaje gira alrededor del agua y del viento, si quieres aprender kitesurf sin traumas o si buscas un sitio pequeño donde se cena con la misma gente con la que has navegado. No lo es si vas buscando playa larga y silenciosa, buceo o naturaleza sin infraestructura.
En ese caso, la isla tiene alternativas: la comparación de todas está en la guía de Isla de Margarita, y el mapa completo del país insular, en islas de Venezuela. Para arena sin viento, playas de Venezuela.